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Café Brújula lanza “Mujeres Voladoras”, una serie de café de especialidad que busca reconocer y dignificar a las cafeticultoras oaxaqueñas.

Una serie de café de especialidad que sale a la venta este 10 de mayo y que reconoce el papel fundamental de las cafeticultoras oaxaqueñas.

domingo 10 de mayo | Noticias

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Por Aída Palomo

 

En sus diversas series de café, la cafetería oaxaqueña de especialidad Café Brújula ya nos había demostrado su ímpetu, creatividad y diseño para promover el consumo de producto local con base en el comercio justo, la trazabilidad, la sustentabilidad y, sobre todo, la dignificación del trabajo y la sabiduría de los productores de café. 

En esta ocasión nos presenta “Mujeres Voladoras”, una serie de café de especialidad que sale a la venta hoy (10 de mayo) y que reconoce el papel fundamental de las cafeticultoras oaxaqueñas y nos invita a conocer –y a saborear– el viaje en el que estas mujeres han aprendido a extender sus alas, a aprender a usarlas y a levantar el vuelo.

 

 

Fueron veinte las cafeticultoras de la Sierra Oaxaqueña que se unieron a este proyecto e iniciaron una travesía en la que mostraron su fuerza colectiva, sabiduría y entusiasmo; a cambio, Café Brújula organizó capacitaciones y talleres sobre control de procesamiento de café de especialidad, catación y análisis físico del café verde, así como de buenas prácticas en el beneficiado de café especial. Su propósito era poder comunicarles el valor real de su producto y de ellas mismas en la cadena de valor del café y en su comunidad, pues, como comenta Berenice Barragán, fundadora de Café Brújula: “en el conocimiento está el poder”.

Y no estuvieron solos. “Mujeres Voladoras” es también el resultado de una exitosa mancuerna entre Café Brújula y el programa Beyond Coffee de la organización no gubernamental Heifer México, con quienes comparten ideales y valores. Este programa busca diversificar las actividades productivas de los cafeticultores con productos y actividades agrícolas complementarias, y así, al mismo tiempo que estas veinte cafeticultoras aprendían a procesar y a beneficiar el café especial, también recibían talleres de economía familiar y de cuidado en la crianza de gallinas y producción de huevo. Cada productora recibió 20 gallinas y material para construir gallineros, la consigna es cuidar y reproducir a sus gallinas, ayudar a que alguien más en su comunidad también lo haga y crear así un ciclo productivo virtuoso y local.

Meses y una cosecha después, veinte poderosas cafeticultoras conocían su producto, las propiedades de su terruño, el sabor de su café y el precio que deberían esperar por la calidad del fruto de su tierra y de su trabajo, además de la gran labor que realizan no sólo como productoras agrícolas, sino como sostén de la agricultura, la economía y la comunidad local. Estas mujeres crearon microlotes de calidad excepcional (+84 puntos SCA) y reconocen sus calidades diferenciadas, así como su método de procesamiento. Son mujeres aún más sabias que antes, mujeres más fuertes ante los embates de los precios bajos del café, de los intermediarios o de las grandes corporaciones. Son mujeres que, al igual que Café Brújula, ahora saben que “café es poder”.

 

 

Tal vez ellas aún no sepan que ONU Mujeres cuenta con datos empíricos que muestran que al incrementar la proporción de los ingresos controlados por mujeres, producto de su trabajo o de transferencias, “los patrones de gasto se modifican en formas que benefician a hijas e hijos” por igual, lo que permite un mayor acceso a la educación para mujeres y niñas, y contribuye a un mayor crecimiento económico, menores índices de mortalidad infantil, mayor igualdad y una mejor calidad de vida. Pero con toda seguridad sí saben que su comunidad es su fuerza y que Café Brújula es un aliado en su empoderamiento y en la redignificación y reconocimiento de su trabajo, sabiduría y fuerza. El resto es cuestión de volar.

Imagina una taza de café con notas dulces, jugosas; saborea frutas tropicales y exóticas. Ahora imagina a una cafeticultora seleccionando cuidadosamente sus semillas, realizando procesos nuevos, enseñándole a otra productora a hacerlo. Si te fijas bien, no es una, ni dos, son 20, tal vez más. Acércate un poco más, ¿puedes ver a todas esas mujeres volando?

Conoce más de este proyecto y sigue apoyando a las "Mujeres Voladoras" de Café Brújula en https://cafebrujula.com/

 

 

colaborador
Aída Palomo
Internacionalista, traductora y escritora. Editora en Revista Roast y fan del café y de las erratas.

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