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La fascinación por el arte latte

En la fascinación por el arte latte confluye lo efímero de la existencia y lo sagrado de las plegarias a los dioses, no es un ornamento superfluo de la #LaExperienciaLlamadaCafé.


miércoles 01 de marzo | La experiencia llamada café

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En la fascinación por el arte latte confluye lo efímero de la existencia y lo sagrado de las plegarias a los dioses, no es un ornamento superfluo de la #LaExperienciaLlamadaCafé.

 

Por: Jaime Coello Manuell

 

Arte latte, fascinante para chicos y grandes

 

El último fin de semana de febrero de 2017 se celebró la 7° Competencia Mexicana de Arte Latte (CMAL), y pude disfrutarla a la distancia pero en compañía de mi familia, a través del streamming, cada vez mejor, que la Asociación de Cafés y Cafeterías de Especialidad publica en redes sociales y en su página, www.amcce.org.mx. Lo que hizo esta ocasión tan especial y significativa fue que la disfruté con la mayor de mis hijas. Ella no va a las competencias debido a las restricciones de admisión pero, con todo, ha gozado algunos torneos en torno al néctar negro a través de Internet. Esta vez los dibujos en la superficie de la taza atraparon su mirada de 7 años y no la soltaron hasta el final de la final. El asunto es que el artelattista juega con dos líquidos inestables para ofrecernos con la crema del espresso y la espuma de la leche, corazones, rosetas, cisnes, ángeles, flores y hasta donde la imaginación del barista alcance. Es magia, como la del maestro origamista, quien puede crear todas las figuras del universo con sólo doblar papel. El irresistible atractivo del arte latte es la misma fascinación que emana de los títeres, de los mecanismos autómatas y, en última instancia, de la inteligencia artificial: algo que no se supone que sea pero es. Y como prueba está el siguiente video, cuando tengas oportunidad, tómate 22 minutos para apreciar las esculturas de espuma de leche con las que corona sus bebidas este barista malayo:

 

 

 

 

La relevancia del arte efímero

 

La principal crítica que he escuchado al arte latte, lo ataca por superfluo. Dibujar sobre el lienzo efímero que es la bebida, carece de sentido para algunos, o resulta un pasatiempo intrascendente, veamos: en Huamantla, Tlaxcala, cada año y durante la noche del 14 de agosto, por las calles del centro, se confeccionan "tapetes" multicolores hechos de aserrín, semillas, arena y flores. El día 15, luego de mostrarse en todo su esplendor, estas bellezas se destruyen por el paso de la procesión, antes de los turistas, de la cotidianidad de la vida. Son auténticas piezas maestras de arte plástico popular, realizadas para el sacrificio inmediato puesto que casi no hay tiempo para apreciarlas. Pero Huamantla no es el único lugar en donde sucede, pasa en Acaxochitlan, Hidalgo, o en Nopaltepec, Estado de México, por mencionar sólo un par de sitios en México, pero también sucede en el resto de Latinoamérica, en Antigua, Guatemala, yo he visto esta magnífica tapicería... Esta costumbre me recuerda a los mandala de India, dibujos realizados con arena de colores como representación personal, subjetiva, del universo y su funcionamiento; incluso, hay la creencia que una vez liberado al viento este dibujo colabora con la salud universal. El mandala se deshace prácticamente de inmediato, en cuanto se termina de dibujar se termina su existencia, es un proceso y no un fin. Como en el sacrificio al fuego de los Vedas, en el cual Agni, el dios del fuego, recibe las ofrendas y peticiones y las lleva al resto de los dioses mediante el humo que levanta el holocausto; y algo similar creen de Eleguá los santeros de Cuba. El mismo Quetzalcóatl deja este plano transportado por el humo de una fogata. También las naciones de las grandes praderas estadounidenses, como los Sioux, piensan que el humo del calumet, sus famosas pipas de la paz, llevan los pensamientos y plegarias a su dios único y verdadero, Wakan Tanka

Este carácter efímero parece tener relación con el transporte de la palabra dirigida a la divinidad, cualquiera que sea ésta: ¿lo efímero del arte latte lo asemeja con un mandala o calumet? Quizá, pero cada uno debe decidirlo en su interior y con honestidad, de esto depende su abordaje del arte latte. Si quieres profundizar en los mandalas, en el siguiente video, en menos de 2 minutos, el 14° Dalai Lama lo explica con la sencillez y sabiduría que han caracterizado siempre su sonrisa, disfrútalo:

 

 

 

 

La fascinación por el arte latte conduce la atención hacia la taza

 

El ser humano, o al menos sus lenguajes, tienden a la belleza, la poesía puede entenderse como una función de estos lenguajes, con una relación directa con la belleza de los mensajes que pueden elaborarse con él. Esta tendencia se mira en todo aquel que se peina frente al espejo, en quienes se maquillan de tal manera que combine con su atuendo y en una niña quien prefiere mirar cómo se dibuja un corazón de espuma en una taza a un videojuego.

El teatro, el Body Paint, la charla, la gastronomía, en general, y el arte latte en particular, todos tienen en común ser artes efímeros capaces de imprimir una huella profunda en el espíritu de sus públicos o participantes porque forman experiencia, como el aromático. Si el sólo beber el néctar negro ya es por sí mismo una celebración, cuando la ocasión se enriquece con un diseño bien logrado de arte latte, la experiencia llamada café alcanza alturas que bien podrían calificar de sagradas.

¿Será claro el potencial de fascinación? Si una niña de 7 años, los mismos que tiene la CMAL, prefiere ver cómo se dibuja en machiatos, lattes y capuchinos en vez de jugar, cualquiera puede quedar atrapado por la deliciosa música del latteartista, quien como Orfeo, tiene el poder de aliviar el infierno del universo por un instante, mientras el dibujo se diluye acariciando nuestras lenguas, como humo hacia el cielo.

Si no viste la 7° CMAL en vivo, puedes mirar el siguiente video, aunque es largo, el primer barista que aparece es Jorge Solís, quien conquistó la corona de esta justa y representará a México en Budapest, Hungría, durante el World Latte Art Championship 2017.

 

 

 

colaborador
Jaime Coello Manuell
Poeta, catedrático de ciencias de la comunicación y periodismo en la UNAM, estudia y escribe sobre la industria y cultura alrededor del café desde el año 2000.

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